En nuestra entrada anterior, veíamos que en el masaje Lingam debe centrarse sobre todo y por encima de todo en el pene del hombre. Esta es una de las principales diferencias con el masaje erótico. Este último tiene como fin último el orgasmo y la eyaculación.

Por el contrario, son muchos los sexólogos y autores especializados que afirman –no sin cierta controversia- que el fin último del masaje Lingam no es la eyaculación –por decirlo de alguna manera- húmeda. En todos esos tratados siempre aparece un concepto desconocido para las culturas occidentales durante muchos siglos. La retroeyaculación o eyaculación sin semen.

Muchas masajistas experimentadas y gran parte de los hombres “consumidores” de masajes consideran que la retroeyaculación es un mito más propio de los cuentos de las Mil y una Noches. Pero no es cierto. La retroeyaculación existe.

La retroeyaculación se produce cuando un hombre es capaz, voluntariamente, de tener un orgasmo sin que se produzca la salida de semen de su cuerpo. Es decir, se disocia claramente la eyaculación y el orgasmo.

La ventaja principal de la retroeyaculación es que el hombre puede tener varios orgasmos en una misma relación sexual (masaje en nuestro caso).

¿Cómo aprender a retroeyacular? La respuesta es muy sencilla y muy complicada a la vez. Ejercicio y entreno. Se trata de “educar” al músculo Puvococcigeo (el que va desde el ano hasta los testículos). La forma de hacerlo es muy sencilla: cuando se vaya a orinar apretar el músculo tanto como se pueda para retener la orina. Este movimiento debe coincidir con la inspiración de aire. En el momento de soltar el aire también se afloja el músculo para que salga la orina. Debe repetirse este ejercicio 3 o 4 veces en cada micción. A base de este “entrenamiento” se consigue enseñar al músculo para que cuando estés muy cerca de la eyaculación se contraiga y, con ello, se consigas no eyacular.

Nuestra experiencia, como masajistas especializadas, es que son pocos los hombres que consiguen retroeyacular de una forma “normal”. Es más, muchos de nuestros pacientes reniegan de esta práctica. Prefieren tener varias relaciones con eyaculación húmeda, aunque para ello necesiten algo más de tiempo para recuperar la erección posterior a la primera eyaculación.

Si te animas a seguir nuestras recomendaciones, ven a contarnos como te ha ido.