LosConsejos para un sexo perfecto

Sexualmente se necesitan dos factores fundamentales: el compromiso y el tiempo; No hay resultado se consigan sin esfuerzo y dedicación, ya sea en el amor o en la cama. Nadie se ha vuelto de golpe un campeón sin entrenar continuamente.

Sexualmente, calidad y cantidad van de la mano: cuanto más sexo tenemos, nos volvemos más cualificados, con más experiencia, para dar placer y para recibirlo nosotros. No se debe hacer si no te apetece, pero el deseo puede venir si lo haces 😉

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A pesar de todo, la sexualidad  debe  estar presente  en nuestras vidas. El sexo  debe ser  realizado con frecuencia, pero a pesar de ello, no debe ser una obsesión

Sexualmente, los obstáculos deben ser explotados para crear nuevas posibilidades eróticas, aprender a usar los ritmos y diferencias entre los practicantes.

La pasión y el deseo deben ser alimentados todos los días, tanto a nivel individual y como en la pareja.

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Eros no sólo tiene que pasar a través del cuerpo, sobre todo tiene que pasar a través de la mente, que debe ser estimulada y alimentada con la cultura de la erótica y con la información correcta.

La expansión del placer debe pasar por el despertar de los sentidos y la fantasía erótica.

El sexo debe ser suficiente en sí mismo: es un medio para conseguir algo más, o para complacer a su pareja, pero para tratar de dar placer, de expresar sus sentimientos.

El sexo es un espacio para la libre expresión, un espacio para probar su propia verdad, una oportunidad para la comunicación y el crecimiento del individuo y de la pareja.

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Por último, siempre debemos recordar que cada uno de nosotros es único y maravilloso y que  incluso y sobre todo en el sexo debemos ser nosotros mismos , respetando personalidades, gustos y características: tratar de perseguir una supuesta normalidad, para adaptarse a las normas, esforzarnos a obtener el placer de un modo o experimentar algunas situaciones sólo porque “todos lo hacen”, impulsadas por cierta envidia o el miedo de no ser normal, no sólo es contraproducente, sino que limita la oportunidad de disfrutar de los placeres del sexo.

Porque el sexo debe ser alegría.